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lunes, 16 de mayo de 2011

Paradigmas Educativos de la Modernidad y Postmodernidad


Autora: Reyes, Vanezza

RESUMEN

El presente escrito es un análisis y reflexión en torno a los paradigmas educativos de la modernidad y postmodernidad; haciendo especial referencia a los viejos y nuevos paradigmas educativos y la caracterización de los paradigmas desde los enfoques cuantitativo y cualitativo. En la medida que los docentes se ubiquen dentro de uno u otro modelo o paradigma educativo y, asimismo, se deslinden dentro de la modernidad o postmodernidad, en esa misma medida se desarrollará el proceso de enseñanza y aprendizaje, con el fin de cubrir las necesidades cognitivas propias de los participantes en una sociedad científica y académica. Reflexionar al respecto, desde las diferentes posturas epistemológicas genera en definitiva un clima apropiado capaz de generar un verdadero conocimiento, propio y válido de esta nueva sociedad del conocimiento, la cual evoluciona constantemente a un ritmo acelerado que nos da cuanta de la necesidad de adaptar los modelos y paradigmas educativos a la nueva a o los nuevos avances científicos y tecnológicos.

Palabras Claves: Paradigmas Educativos, Modelos, Modernidad, Postmodernidad.

Disertar respecto a la evolución de los paradigmas educativos a través del tiempo, lleva a reflexionar sobre la evolución misma de la humanidad y el conocimiento. Se observa entonces, como en la actualidad confluyen diferentes teorías o paradigmas que, si bien es cierto, son tan antiguos como antigua es la sociedad del conocimiento, han evolucionado en sí mismas adaptándose a los nuevos tiempos; y emergido con el tiempo nuevos modelos, los cuales responden a las nuevas necesidades y herramientas tecnológicas al servicio de la sociedad. Por tanto, plantearse un modo único de pensar es cosa del pasado, hoy por hoy se encuentran tantas corrientes del pensamiento, como variadas son las necesidades cognitivas del ser humano, estos nuevos esquemas de pensamiento es lo que ha originado la necesidad de un nuevo paradigma epistémico que ayude a mantener una interrelación entre el tiempo, el espacio y el conocimiento.

Realmente de lo que se trata es que cada paradigma a lo largo del tiempo ha estructurado su propio discurso, que sea capaz de legitimarlo, tal fue el caso del paradigma de la “modernidad” y tal es el caso del paradigma de la postmodernidad”. En este sentido, Pérez Lindo (1998) sostiene que la categoría paradigma está referida al conjunto de teorías y métodos compartidos por las comunidades científicas, aún cuando pueda existir disenso en relación al alcance de cada una de estas categorías. En otras palabras, es la unidad más general de consenso dentro de una ciencia y sirve para diferenciar una comunidad científica de otra. Los nuevos paradigmas surgen en un contexto histórico, político, social y cultural determinado, con el propósito de responder a las necesidades propias de cada sociedad científica y académica.

Hablar sobre un paradigma determinado significa, en primer lugar contextualizarlo dentro de un tiempo y lugar específico; ir entonces de uno a otro, significa una variación de ese contexto, significa que hubo una evolución o cambio en la forma de apreciar el conocimiento, de ver la realidad y por supuesto de hacer las cosas. En este sentido, Manrique (2011) parafraseando a Kuhn (1975), establece que los nuevos paradigmas nacen para dar solución a los viejos paradigmas y encontrar la respuesta más acertada para solventar los problemas.

Parafraseando a Alfonso García (2007) un concepto de paradigma aunque hay diversos, criterios puede utilizarse el más conocido acuñado por Kuhn: "un paradigma es un conjunto de suposiciones interrelacionadas respecto al mundo social, que proporciona un marco filosófico para el estudio organizado de este mundo". Por tanto, es un marco de referencia para las generalizaciones, los valores, las creencias, normas y actitudes ante la vida y el conocimiento de cada individuo y de los diferentes grupos sociales.

Visto así, si bien es cierto que el concepto modernidad, ha sido suficientemente aceptado por la comunidad científica como un cambio temporal o de época, y parafraseando a Borroto López (2006) en cuanto distingue la denominada era moderna, (identificada como capitalismo, aunque con matices, por los padres de la sociología, Marx, Weber y Durkhein) de la que se llamó “Edad Media”, en lo que se refiere a la postmodernidad, no existe un consenso lo suficientemente fuerte como para que se pueda hablar de otro cambio de época.

Pérez Lindo (1998) por su parte, citando a Daniel Bell establece que en el campo de las Ciencias Sociales, la postmodernidad aparece como una profundización de las Tesis de aquel sobre la “sociedad postindustrial” propuesta en los años 60; con lo que se infiere que, lo mismo que el concepto de modernidad, el de postmodernidad hace referencia a hechos que se desarrollan en el mundo occidental desarrollado, y que en dimensiones distintas, tienen efectos planetarios.

Todo paradigmas, posee en sí mismo un conjunto de características, las cuales en sí mismas son susceptibles de sufrir cambios, pues responden a la necesidad de resolver los problemas, transformar el pensamiento de las personas según se encuentre en tal o cual contexto histórico y social.

En otro orden de ideas, es muy importante señalar la existencia dentro de la modernidad y postmodernidad, de los paradigmas cuantitativo y cualitativo; así, se observa que el paradigma cuantitativo es básicamente objetivo, ya que se orienta a la búsqueda del conocimiento y su explicación, desde una óptica lógica y científica mediante la cual adecua el conocimiento a las características propias del objeto o fenómeno a ser estudiado, independiente de las apreciaciones personales, dándole validez a la comprobación y confirmación de los presupuestos hipotéticos e inferenciales. En cambio, el paradigma cualitativo percibe la realidad social como la creatividad compartida de los individuos. Esa visión, le permite estudiar abordar el objeto de estudio como un todo vivo y comprensible.

Respecto a los paradigmas educativos, se observa como la apropiación de un aprendizaje perdurable en el tiempo, capaz de generar cambios importantes que propicien igualmente un conocimiento significativo, esto ha sido, sin lugar a dudas, una verdadera necesidad de la sociedad del conocimiento que, desde finales del siglo pasado viene presentando las ciencias de la educación. De allí que, desde el enfoque sistémico de construcción de nuevos modelos que respondan a esta necesidad emergente, haya venido estableciéndose un conjunto de elementos, los cuales desde varias décadas atrás, ocupan un lugar determinante dentro del debate educativo.

Así las cosas, se debe contextualizar en modos de tiempo y espacio, para así poder conocer al estudiante y establecer de qué manera aprende; y así, determinar las estrategias concretas que se utilizan, de acuerdo a sus necesidades. En tal sentido, la relación de enseñanza y aprendizaje, propia del proceso social del conocimiento, dependerá correlativamente de cuán eficientes y eficaces son las relaciones entre los sectores que conforman la sociedad del conocimiento y la socialización de los saberes; púes, al instante en que se entiende que el mundo es un todo orgánico, flexible y cambiante, en el tiempo y en el espacio, se podrá apreciar el inicio del o que muchos han llamado como la era “del conocimiento”.

Reflexiones Finales

Finalmente, los paradigmas son un patrón a seguir, un modelo que previamente se establece en la mente para determinar la forma como se aprecia y se hacen las cosas. Este paradigma o modelo es realizado desde la base de experiencias ya vividas, de tal manera que a la hora de apreciar la realidad se hace conforme somos y no como realmente es; razón por la cual, se debe enfocar en un paradigma que permita establecer, lo más objetivamente posible, apreciar la realidad de las cosas conforme son, sin que ello implique el renunciar a modo cómo se entienden y se conocen. El proceso de enseñanza y aprendizaje se debe atender según las necesidades que se presenten y en cuanto y en tanto, se complementen ambos procesos, ya que uno no puede desligarse del otro. Por ello, es importante señalar que existen diferencias notables en los paradigmas cuantitativos-cualitativos, y su aplicación en el tiempo, pues de acuerdo al abordaje moderno o postmoderno será clave en la apreciación y aplicación del mismo.

De igual manera, es válido tener en cuenta que independientemente de los modelos o paradigmas en los cuales nos ubiquemos hoy en día, el protagonismo del participante o alumno en el proceso de construcción de su conocimiento nos lleva a alejarnos de pensamientos únicos o la aplicación de modelos únicos; hoy por hoy, convergen simultáneamente diferentes modelos, los cuales obedecerán estrictamente a las necesidades de aprendizaje y a las técnicas y herramientas propuestas en el proceso de enseñanza que responderá en definitiva a la necesidad de obtener tal o cual conocimiento. En otras palabras, el protagonista de la educación es al participante, el cual debe ser activo, innovador, creativo, imaginativo, critico para lograr el éxito individual y colectivo.

En fin, al estudiar en su globalidad todos estos aspectos que conforman la sociedad del conocimiento y la socialización de los saberes, se puede considerar el valor y la importancia de éstos dentro del proceso de enseñanza y aprendizaje, y que la libertad que actualmente ofrece el sistema educativo, desde sus enfoques epistémicos y metodológicos, hacen que la construcción del conocimiento se oriente cada día más a lo colaborativo, reflexivo pasando a la vez de un modelo a otro, sin que ello implique la imposibilidad de alcanzar un proceso cognitivo significativo e importante, capaz de integrar lo humano con lo social, lo cuantitativo con lo cualitativo. No obstante, ello significa que aún hay mucho por transitar, mucho que experimentar tanto así como siga evolucionando la sociedad y con ella la globalización del conocimiento; incluso ahora mismo, vamos hacia los entornos virtuales, el rompimiento definitivo de barreras de tiempo y espacio, factores éstos determinantes e importantes para el desarrollo de las sociedades académicas y científicas de todo el mundo.

Referencias Bibliográficas

Alfonso G; María Rosa (2007): Caracterización de lo cuantitativo y lo cualitativo desde la polémica paradigmática: necesidad de distinciones conceptuales.

Borroto L; Lino (2006): Modernidad y Post-modernidad: La universidad y los discursos. Postmodernidad: Realidades y desafíos para la Universidad Latinoamericana y caribeña.

Morín Edgar (2000): Los Siete Saberes Necesarios a La Educación del Futuro. Ediciones IESAALC/UNESCO. Caracas.

Ortiz, Y. (1994): Paradigmas de la Investigación educativa en educación y Ciencias humanas.

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